El Concejo Deliberante salteño sumó un nuevo papelón

La concejal Candela Correa acusó  a su par Raúl Córdoba de «plagiarle» un proyecto y se generó un clima de tensión al que, de a poco, los ediles empiezan a acostumbrarse. Además de la pobreza del debate, las tensiones en el saencismo son cada vez más evidentes.

En materia legislativa, el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta sigue en deuda con los vecinos desde que arrancó su actual conformación. En lo que sí se avanzó es en la chatura de argumentos en el debate sobre temas que importan al vecino y en la elevación del ego de los concejales.

Hay una larga lista de bochornos que generaron los ediles a lo largo de este período: en el Recinto (presencial y remoto) homenajearon a represores de la última dictadura cívico militar, cantaron zambas, hubo hostigamientos por la forma de vestir de una concejal que, además, no recordaba cuál era el frente por el que había sido electa, un edil condenado por robo en manada.

Y la sesión de ayer no fue la excepción: la concejal Candela Correa aseguró que el también saencista Raúl Córdoba le copió un proyecto. El exradical negó el plagio de manera terminante.

Según Correa, en una reunión de la Comisión de Cultura, ella había manifestado su intención de reflotar el programa Concejal por un Día, programa que permite a alumnos secundarios visitar el Recinto. «Me lo arrebataron, es una falta de responsabilidad, una vergüenza y es tristísimo que un compañero haga eso. Lo felicito, señor Raúl Córdoba, por haber presentado el proyecto pero me parece un plagio, no hay que sacar los proyectos de la mano, es la segunda vez que se hace», dijo.

Inmediatamente tomó la palabra Córdoba y rechazó las acusaciones. «Hablar de plagio de esa manera es una forma maleducada, no solamente hacia mi persona, sino hacia el equipo de trabajo», dijo y exigió que Correa se disculpe.

Una parte del saencismo salió a cruzar a Correa. La concejal Frida Fonseca recriminó a su par de manera vehemente y dijo que «hay figuras políticas que, bajo pretexto de lograr presencia mediática, apelan a golpes bajos afectando a personas que trabajan realmente. Es desubicado lo que afirmó, hablar de plagio me parece una vergüenza».

Y Correa fue por más: «No necesito venir al Concejo para tener una cámara, aquí vengo a trabajar», dijo y puntualizó que le parece «fuera de lugar» que a un concejal se le diga lo que tiene que decir, «¿acaso esto es una cárcel?», expresó.

Sobre el final de la sesión, el cuerpo deliberativo aprobó un proyecto de resolución que presentó Córdoba para que se constituya la comisión de Juicio Político y analice a la edil.

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