A pesar de los anuncios, los vecinos de Los Toldos están otra vez incomunicados

Los toldeños, para llegar hasta Orán, tienen que salir por Bolivia, cruzando el río crecido en precarios botes y poniendo en riesgo sus vidas. El sendero inaugurado por Gustavo Sáenz está intransitable desde hace tres meses, como en cada temporada de lluvia.

El 9 de julio pasado, a través de una videoconferencia, el gobernador Gustavo Sáenz dejaba inaugurado un «nuevo tramo» de la ruta provincial 7 que uniría la localidad de Los Toldos con Santa Victoria Oeste, conectando «definitivamente» esa localidad con el resto de la provincia sin que sus habitantes tengan que ir hacia Bolivia para volver a entrar a territorio nacional. El camino que inauguró Sáenz con bombos y platillos está intransitable desde hace meses y los toldeños tienen que hacer una odisea para no estar aislados.

Sáenz inaugura la ruta a Los Toldos

«Los Toldos hoy recupera su soberanía», le dijo el gobernador al presidente Alberto Fernández, a través de una teleconferencia de la que participaron ese día. Pero, según los propios lugareños, el sendero marcado rápidamente quedó intransitable, incluso en pleno invierno.

Con la llegada de las lluvias, propia de esta temporada, el camino -apenas una huella- quedó totalmente intransitable desde hace tres meses. «Ni caminando se puede pasar por ahí», le dijo a Salta/12 Ninfa Segovia, miembro de la Comunidad Originaria de El Arazay, del Pueblo Kolla, residentes de la zona.

Los toldeños, como siempre, para conectarse con el resto de la provincia tienen que pasar hacia Bolivia y volver a ingresar a la Argentina. Pero para poder hacerlo deben poner en riesgo sus propias vidas: deben pasar el río Bermejo que llega crecido. Y lo hacen en precarias balsas o en gomones.

«Yo creo que la mayoría de los toldeños están molestos con todas estas gestiones de los políticos que siempre vienen y hablan tan bonito, se tiran los laureles y como ellos están en las grandes ciudades y nosotros tenemos que sufrir las consecuencias. Después se olvidan de nosotros», dijo Segovia, quien recuerda de mala manera aquel acto del 9 de julio pasado.

La integrante de la comunidad El Arazay describe la situación que atraviesan hace siglos y cierra de modo contundente: «El toldeño se pierde de muchas oportunidades para desarrollar el tema de trabajo, el cultivo, la salud, todo eso se pierde. Chicos jóvenes que quieren salir a estudiar se tienen que terminar quedando, y así. Lo veo difícil, como que los toldeños no tenemos derechos, como que no nos creen argentinos también, ¿no?».

Ferretería Gay

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *